Arbustos
Un arbusto es una planta leñosa que crece sobre un tronco ramificado y puede alcanzar no más de tres metros de altura. Por lo general miden entre uno y dos metros.
Algunas plantas leñosas ramificadas desde la base, no son arbustos, por ejemplo el tomillo, el espliego, que son matas leñosas. Algunos arbustos pueden crecer como árboles como la Camelia, que desarrolla un tronco único, o el Acebo, o la Adelfa, entre otros.
Los arbustos pueden ser de hoja caduca o de hoja perenne. También pueden tener hojas de diversos colores, con amarillo, blanco, gris, rojo, etc. Otros presentan flores, o frutos.
Las formas de estas plantas son muy variadas y vistosas. Algunos tienen hojas o flores perfumadas.
Requisitos para plantar arbustos:
Hay una serie de requisitos que debemos considerar para plantar arbustos en el lugar más adecuado: 
• El suelo: Debemos cuidar que el suelo no sea arcilloso o se encharque, preferiremos los suelos con buen drenaje, de lo contrario deberemos elegir especies que toleren la humedad excesiva.
También es necesario comprobar el pH del suelo, pues no todas las especies tienen iguales necesidades. Los nutrientes son otro problema, hay algunas especies que viven bien en suelos
pobres, y otras que no.
• Luz: es importante conocer las necesidades en cuanto a la iluminación, si requieren de sombra, o de pleno sol.
• Viento: Hay especies que son sensibles a los vientos, no convine exponerlos inútilmente.
• Riego: Cuando no tenemos tiempo para regar seguido, es conveniente que elijamos aquellas especies que resistan la escasez de agua.
Plantar arbustos: .
Lo más común es comprar los arbustos en maceta de plástico, pero algunos de hoja caduca pueden venir a raíz desnuda, por ejemplo los rosales.
Es necesario dejar una cierta distancia entre cada arbusto, pues al desarrollarse formarán una mata compacta. La distancia oscila entonces entre 1-2 metros.
Debemos cavar un hoyo proporcional al cepellón o maceta, pero cuando más grande sea, mejor. Mezclaremos la tierra extraída con abono natural, para luego cubrir las raíces.
Los arbustos a raíz desnuda se plantan en invierno, con una dosis extra de cuidado. Se aprieta bien la tierra, para evitar las bolsas de aire.
Es necesario regar abundantemente a diario todos los días.