Los arbustos aromáticos ofrecen posibilidades variadas en cuanto a su ubicación, ya sea en un jardín o una terraza amplia. Existen ejemplares con flor hasta entrado el otoño, son mucho más resistentes que las plantas vivaces y las de temporada.
Especies de arbustos aromáticos:
Madreselva:
Lonicera henry, es una enredadera compacta de hojas atractivas y un perfume suave. Es apropiada para el cultivo en maceta que produce flores amarillo-rojizo durante el verano, y que perduran hasta comienzos de otoño. La poda se realiza al marchitarse las flores.
Requiere un emplazamiento soleado, abundante agua durante el crecimiento, y protección del frío.
Laurel:
Laurus nobilis, es un arbusto perenne, con hojas verdes lisas y brillantes. Posee flores pequeñas de color amarillo y frutos de color oscuro. Es una planta ornamental de fácil cultivo, que puede alcanzar un gran porte.
Puede emplazarse en lugares sombreados tanto como soleados. Requiere riego abundante durante el crecimiento. Admite sustratos de tierra normal, limosa con algo de turba, arena y mantillo. Soporta las heladas.
Jazmín:
Es un arbusto perennifolio de la familia de las oleaceas. Muy apreciado por la belleza de sus flores y su aroma. La mayoría de las variedades de jazmín tienen flor blanca, otros la tienen amarilla. Su flor es empleada en la industria de los perfumes. Es un arbusto ornamental, y tiene variedades trepadoras.
Su cultivo requiere gran cuidado, de crecimiento rápido, necesita una poda periódica. Para que su floración sea óptima precisa de la luz solar. Comprende unas 200 especies, que se dividen en arbustos aromáticos y trepadoras.
Hierba Luisa:
Aloysia tripilla, es un arbusto pequeño, de la familia de las verbenáceas, que puede llegar a 2m de altura. De hojas lanceoladas, rugosas, que desprenden un intenso aroma a limón al ser restregadas. Las flores crecen en ramilletes y pueden ser de color lila o violeta. Necesitan riego abundante durante el crecimiento. Deben protegerse de las heladas.